martes, 12 de febrero de 2019

¿Qué le permites?

Cuando empecé a meditar pensaba que se trataba de mantener la mente en blanco. Cosa que intenté, pero que no conseguí de ninguna de las maneras. Un día escuché que así como los pulmones no dejan de respirar, la función de la mente es generar pensamientos y que estos no son lo que somos.

Me quedé pensando en ello, porque hasta entonces, yo creía a mis pensamientos y me identificaba totalmente con ellos. Meditando, me di cuenta que si los podía observar, podía estar a cierta distancia de ellos, así que yo era algo más. 
El censor (esa voz encargada de fastidiarnos cada acto creativo) no es una excepción, son meros pensamientos - que en su día tuvieron una función - que acaban afectando nuestra realidad. El censor nos inmoviliza y boicotea a base de mensajes desagradables y crueles que aceptamos como una verdad absoluta e inamovible.

Primero pensé que la solución era intentar eliminar esos pensamientos de mi cabeza. Pero no funcionó. Así que empecé a escucharlos y a intentar reconocer de donde provenían según su contenido. Durante este proceso me entretuve a identificar varias voces a las que fui poniendo apodos:
Entonces un día, una amiga ya un poco harta de mis gusanos, mis ratas y demás payasadas, me dijo:
Para mi fue toda una revelación: estaba permitiendo que esos pensamientos me hicieran sentir tan insegura que acababa por no hacer lo que me había propuesto. Cosas tan sencillas como dibujar en mi libreta en vez de en papeles sueltos, crear un blog, publicar un dibujo en mis redes, hacer un fanzine o ponerle un precio a ese fanzine, terminaban por quedarse sin hacer. Así que empecé a hacer las cosas poco a poco a pesar de estar mal y tener esas voces metidas en la cabeza. Y aunque todavía de vez en cuando me hacen alguna jugarreta y me caigo en un agujero del que no sé cómo salir. La diferencia es que tarde o temprano y aunque suene a tópico, se me enciende una lucecita que que me deja ver que esa no es la realidad, que son solo pensamientos y que mi capacidad de acción y actitud son bastante más amplias que ese túnel en el que me he metido.

¿Habéis pensado alguna vez qué le permitís a vuestro censor?



PRÓXIMO TALLER:
Meditación y dibujo.
Especial el censor. 

Más info aquí o por mail:
hola@carlotajuncosa.com.es

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